Cuanta belleza se refleja,
después de la tormenta
una noche estrellada se presenta,
esperando con el alma en vilo,
una bella luna esconde su hermosura
poco a poco sin miedo
yo la miro.
El creador ante mis ojos
puso cual perpetua grandeza,
vientos suzurran a mis oidos
cantos de pasión.
¡ oh, amada mía !
Paz y gozo
hay en nuestro corazón
al saber que una noche de estas
un vínculo de amor
profesamos entre los dos.
¡ oh, amada mía!
Donde quiera que te encuentres
con rosas en mi mano
yo aquí estaré esperando
hasta el día que tu vuelvas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario